Los riesgos de la meditación que un estudio reveló
La meditación se ha vuelto muy popular en Argentina como una forma de reducir el estrés y mejorar nuestro bienestar emocional. Sin embargo, un estudio reciente de la Universidad de Melbourne ha revelado que esta práctica no siempre tiene solo beneficios. Muchos que intentan meditar pueden enfrentar consecuencias no deseadas que vale la pena considerar.
Este análisis pone en duda la idea de que la meditación sea siempre inofensiva. De hecho, los resultados indican que algunas personas pueden experimentar reacciones adversas significativas. Esto lleva a la pregunta de si estamos realmente preparados para incorporar la meditación en nuestra vida diaria, sobre todo si ya tenemos antecedentes de problemas de salud mental.
Qué dice la investigación
Un equipo de investigadores, liderado por el psicólogo Nicholas Van Dam, llevó a cabo un estudio con casi 900 meditadores en Estados Unidos. Los participantes compartieron una amplia variedad de efectos secundarios, que iban desde ansiedad hasta una sensación de despersonalización. Sorprendentemente, el 60% admitió haber experimentado al menos un efecto no deseado, y un 30% describió esos efectos como angustiantes.
Los hallazgos también revelaron que aquellos con síntomas psicológicos previos o que participaron en retiros intensivos tenían un mayor riesgo de sufrir consecuencias negativas. Van Dam subrayó la necesidad de tener un consentimiento informado previo antes de adoptar esta práctica, algo similar a lo que se exige en tratamientos médicos. “No se trata de evitar la meditación, sino de entender sus posibles riesgos”, comentó el especialista.
Cómo meditar de forma correcta
Los expertos sugieren que es fundamental adoptar un enfoque responsable al practicar meditación. Recomiendan comenzar con sesiones cortas, observando nuestras reacciones emocionales durante el proceso. Si sientes que el malestar persiste o afecta tu rutina diaria, lo mejor es consultar a un profesional. Además, Van Dam enfatiza que la meditación no es una solución universal. Si notas que más bien te causa estrés, es válido explorar otras alternativas.
La clave está en adaptarte a lo que realmente funciona para vos, sin sentirte obligado a seguir métodos que no se ajustan a tus necesidades. Por eso, al momento de meditar, escuchá a tu cuerpo y mente, y no dudes en detenerte si algo no se siente bien.